Bajo el tapete

June 13, 2006

Kieslowski en Santiago

Filed under: Ojo Piojo

 

Fui a ver tres películas de un ciclo de películas del desaparecido realizador polaco Krzysztof Kieslowski.
Mientras un link a una muy buena página tributo a Kieslowski. 

Aproximación protestante al Decálogo. 

 

¿ Qué puedo decir ?

Tal vez una mirada aproximativa a cada uno de estos filmes, y también de otros de este señor que consigo recordar.

 

El azar

Witek corre corre por la estación de trenes para no perder la máquina que ya ha partido. En la película se nos muestra los tres destinos que tendría si hubiese alcanzado a subir al tren o haberlo perdido o haberlo perdido y además haber tenido algún altercado con los guardias de la estación.

La manera en que Kieslowski retrata a los personajes es íntima y digamos naturalista. Los diálogos no son extensos y priman más bien los gestos. La música por lo general es un elemento que está en un segundo plano, para acentuar nada más sucesos.

Witek conoce a tres mujeres. Con las tres hace el amor. Y personalmente encontré menos bonita a la que termina casándose con él. Las tres son distintas y tienen un encanto característico que atrapa a Witek. Las escenas de sexo son sutiles pero consiguen involucrar al espectador sin necesidad de mostrar tanto. (Así como en La doble vida de Verónica.)

 

La doble vida de Verónica

¿ Será posible que exista una persona exactamente igual a uno en alguna otra parte del mundo ? Con una fotografía exquisita ( la cual no se lograba apreciar como corresponde en la copia vcd que exhibieron en esta ocasión ) Kieslowski nos va relatando de manera sobria pero poética el camino que va de la cúspide lírica al agónico extásis que lleva a la tumba; lo que sucede entre un encuentro fortuito, la mirada ensoñadora y el conocerse más íntimamente. Aunque pudiera verse como inverosímil y poco claro cómo un hombre y una mujer se atraen mutuamente. Cómo es que algo que a muchos de nosotros nos cuesta un montón para otros les resulta tan fácil.

Sobre la música. Todo un acierto. Probablemente lo que uno más recuerde de la película por siempre.

 

El aficionado

En una ciudad industrial polaca una comunidad de obreros vive sus vidas con cierta calma. Nada concita drama. La muerte de la madre podría ser un suceso trágico. El nacimiento de la primera hija sería el gran acontecimiento del año. Pero quizá una incipiente afición pueda llevar a un hombre a perder su rumbo… o a encontrarlo. Ganar un premio pueda convertirlo a uno en una celebridad dentro del vecindario. Pero también pueda poner dificultades con los jefes de la fábrica donde uno trabaja. La afición, el hobby, pasa a convertirse en una razón vital. Algo que ocupa nuestra mente día y noche. Algo que nos abre el mundo.

El cine como compromiso con la realidad. O al menos con la realidad propia. 

 

 

 

No matarás

Acá tenemos una obra maestra del arte cinematográfico. Y pocas veces, repito, pocas veces una obra de arte cinematográfico ha conseguido poner al espectador enfre de dilemas existenciales tan profundos. Dilemas tan terribles. Acá hay drama. Un drama cósmico. Que va más allá del cristianismo. Más bien se podría ver acá un drama originado desde antes de la existencia de Cristo. Pero dentro de la civilización organizada. Con sus leyes y preceptos.

Lo que más me llamó la atención acá fue la fotografía. Si bien en el ciclo del cual se origina este filme (el Decálogo) participaron distintos directores de fotografía para cada telefilme se aprecia una unidad fotográfica entre uno y otro (fotografía también emparentada con La doble vida… y Rojo).

 

 

 

Rojo ( de la trilogía de los colores ) 

 En varias películas de Kieslowski existe un personaje que es abogado, juez o que al menos está involucrado con el poder judicial. En Rojo encontramos un juez retirado que se encuentra en el ocaso de su existencia. A mí personalmente no me quedó claro cómo ni cuándo su actitud en la vida cambió. Talvez haya bastado la hermosura de Irène Jacob (y su personaje Valentine).

 

Algo que eché un poco de menos fue un desnudo por lo menos parcial de la Jacob. Pero su sensualidad naïf (casi à-la-Marilyn) es suficiente para dejarlo a uno mirando fijo a la pantalla. (Pero es que el encuentro sexual en las películas de Kieslowski tiene un sabor especial, el cual me atrevo a relacionar con el entorno católico, distinto al entorno protestante-puritano de los yanquis)

Aún así es una bella película que deja un lindo recuerdo y una nostalgia por aquél señor sencillo poco pretencioso pero con una gran sensibilidad que fue Krzysztof Kieslowski.

 Y hablando de música. Al menos desde sus películas de fines de los ‘80 él le dio un lugar importante a ella. En algunas ocasiones dentro de la trama la música ocupa el foco de los personajes ( La doble vida…, Azul, Rojo por ejemplo )

 

La biografía de este director es posible de encontrar por toda la red. 

Sólo agregaré que su influencia se puede apreciar en varias filmografías actuales como la del alemán Tom Tykwer (Corre Lola corre). De hecho éste último realizó Cielo a partir de un guión que alcanzó a completar Kieslowski antes de dejar este mundo.

 

Los invito a revisar la filmografía de este polaco. Recomiendo las películas más arriba mencionadas. Están todas ellas (o casi) disponibles en DVD. Y si pudieran conseguir el pack completo del Decálogo no duden en hacerlo. 

Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://hobosapiens.blogsome.com/2006/06/13/kieslowski-en-santiago/trackback/

No comments yet.

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Anti-spam measure: please retype the above text into the box provided.






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Hermanitos Verdes