2046
Esta vendría siendo la primera película que vi de Wong ( vi pedazos de Happy Together ). Su trama principal se centra en Chow, periodista y escritor que arrienda una habitación en Hong Kong, la nº 2046. Número que lleva una carga emocional para él. Chow es un desencantado que escapa de su rutina escribiendo una novela que se desarrolla en un futuro lejano y en un espacio estático, a pesar de ser un tren. A través de la película él va conociendo y recordando a algunas mujeres. Cada una de ellas distinta pero que dejan algo en Chow. Sólo Chow sabe o no sabe qué hacer con ese algo que esas mujeres dejan en él.
Además de conocer nuevas personas Chow conoce más de sí mismo. Conoce más de cómo sus experiencias van definiendo sus actos presentes. Y no siempre de manera acertada. Está solo y triste pero no quiere engañarse pensando que ha recuperado el pasado que ya se fue.
En ésta más que en otras películas del realizador hongkonés la música aporta un ámbito de época. Junto con el tema característico que aparece de distintas formas dentro del film se escuchan canciones populares de los años ’50 y ’60. Y además aparecen extractos de composiciones musicales originalmente aparecidas en otras películas de otros realizadores cinematográficos (entre ellos Fassbinder, Truffaut, Kieslowski).
Los diálogos son breves pero intensos. Lo que predomina es el monólogo que le da su toque novelesco a la historia. La fotografía es de lo más destacado junto al vestuario de época. Wong encuentra en 2046 una madurez de estilo. Pero es ahí donde me surjen dos dudas : 1) cuánto de lo que vemos es propio de Wong y cuánto es un bien hecho reciclaje de otros realizadores y 2) cuánto del encanto del estilo de Wong se verá afectado en su próxima película que será la primera de su carrera realizada en EUA. Pero de las dos dudas me preocupa más la segunda. Espero que mantenga la calidad o la supere.
En 2046 no sólo se ve al protagonista de Con ánimo de amar sino además reaparecen algunos personajes de Days of being wild.
Chungking Express
Película muy interesante. Con un comienzo vertiginoso. El cual inspiró el comienzo de un filme clase B del 2004 (Creep) protagonizado por Franka Potente.
Al principio de verla, dentro de los primeros 20 minutos, pensé que sería una película mala. Pero la narración me pareció llamativa. Me recordó algo a Blade Runner, sobre todo cuando en el mercado el policía sin uniforme dispara a unos malhechores.
En la película hay dos policías y dos mujeres misteriosas. La de la segunda historia atrapa nuestro interés inmediatamente por su ternura e ingenuidad.
Resulta gracioso ver a Tony Leung con la misma expresión facial con la que aparece haciendo de Chow Mo-wan en películas posteriores. Su personaje del policía uniformado puede parecer consecuencia del policía que aparece en Days of being wild. Pero a diferencia de éste es más protagónico. Y de ambos policías desconocemos su quehacer (habría que suponer que no es muy interesante al fin y al cabo )
Days of being wild
Antes de referirme a la trama de ésta película quisiera hacer notar lo inolvidable que son para mí las secuencias en picado. Una herencia notable de la nouvelle vague y su renovación en el lenguaje cinematográfico (las tomas en picado no son invento del movimiento francés pero lo utilizaron de manera creativa sin ignorar las lecciones estadounidenses). Wong no se aleja del cine de actores pues las interpretaciones que logra sacar de los actores bien podrían haber estado en alguna película de Elia Kazan por ejemplo. El maestro Kazan le sacaba el jugo a actores como Brando, Dean, Cliff, Natalie Wood o Julie Harris. Me surje la tentación de equiparar (más que comparar) a Tony Leung con James Dean o a Maggie Cheung con Natalie Wood en cuanto a íconos utilizados por el director dentro de su filmografia. Y no sería exagerado ver vínculos entre Days of being wild (cuya traducción del francés podría ser Nuestros años salvajes) y las películas de protagonizadas por Dean : Al este del paraíso y Rebelde sin causa.
Me refería más arriba a lo pregnante de algunas secuencias. Aquellas eran las cuales involucraban momentos dramáticos importantes de los personajes. Pero también no son difícil de recordar las pequeñas secuencias en las que se ven desde la ventana de un tren unas palmas. Acompañadas éstas por una música de origen cubano.
La historia gira alrededor de un conquistador irresponsable y sus relaciones : la chica tímida que vende refrescos, la bailarina de cabaret, su amigo, su madre adoptiva, el policía simpático que acompaña a la chica tímida. Todos ellos junto con el montaje contribuyen a una película redonda que ha sido más bien ignorada al momento de referirse a In the mood for love y 2046 siendo que en Days… se da un primer acercamiento a los personajes de Su Li-zhen y Chow Mo-wan.
In the mood for love
Sus películas se asemejan más al cine de autor europeo que al cine asiático, si bien son innegables las influencias de este último, ya que Wong Kar-wai se ha declarado admirador de las obras de directores como Mu Fei o Hou Hsiao Hsien, además de autores europeos como Michelangelo Antonioni o Jean-Luc Godard. (de un artículo de Wikipedia)
Con respecto a esto –un poco jugando- se podría señalar las secuencias en 2046 dentro del restoran, cuando se encuentran cara a cara Chow y Bai Ling. En ellas podemos sentir un gusto a Godard (misma fuente de la cual bebe/bebió Tarantino). Y por qué no además las tomas a Gong Li (en 2046) y Maggie Cheung (In the mood for love) contra paredes añosas como la de Anna Karina en Vivre sa vie disparando con su dedo índice.
Faye Wong y su personaje en Chungking Express. Una mezcla entrañable entre las vivaces Jean Seberg y Monica Vitti (ésta última heroína de películas de Antonioni).
La primera seña sobre esta película se me apareció ante los ojos una vez que fui al cine Normandie. Era la malévola primavera del 2001 y me escapé de mis obligaciones y entré al Normandie sin saber qué estaban dando. En esa ocasión sufrí a medias la proyección de la versión fílmica de La Peste. Al salir de la sala tomé una revista sobre cine que se encontraba sobre una mesa de la antesala. Hojeando la revista me enteré de algunos pormenores previos al estreno de La Fiebre del loco, también aparecía una pequeña reseña sobre Una relación pornográfica, y de forma similar algo sobre Con ánimo de amar. Lei todo eso sin interesarme mayormente sobre nada.
Pasó el tiempo. Y pasó un año o algo más luego de esa visita a la calle Tarapacá. En un canal del cable exhibían Con ánimo de amar. Estaba encendida la tele. Yo la tenía encendida. La película estaba ahí mientras yo me ocupaba de otros asuntos. No fue mucho lo que vi. Ni lo que alcancé a aprehender con mis sentidos. Sólo recordaba a la protagonista. Y al hecho de que hablaban poco los personajes. También recordaba canciones de Nat King Cole. Eso fue todo entonces.
Y ahora por fin veo la película de pé a pá. Y mis expectativas fueron exageradas. O bien totalmente nocivas. Luego de ver las otras películas comentadas arriba mi ánimo estaba repleto de referencias equívocas que me impidieron apreciar en su totalidad esta buena película de Wong. Pero algo positivo : esta película no era la misma que me acompañó tenuemente en la primavera u otoño de hace cuatro o cinco años atrás.

Pero lo que pude apreciar bien me quedó dando vueltas. Como el final. Y comparar éste con el principio de la película. Esas imágenes casi desoladas de las ruinas del sudeste asiático, que me hacen vislumbrar las influencias europeas del hongkonés. Además con esta película termino de armar al personaje de Chow.
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Este post está inspirado en una serie de post de otros blogs, como ESTE.